El Sábado en la noche tuve una sobredosis de comida en Al Basha, creo que mi cuerpo perdió la costumbre de los carbs y comerme una empanada me atacó el sueño. Pero valió la pena.
Paola me llevó a comer ahí, dice que es su nuevo lugar favorito de comida libanesa.
Elegimos compartir un #83, variedad de platitos que incluye cosas que no pude memorizar. 
Venía acompañado de un triste pita. Aparte también pedimos una rica orden de falafel sobre una cama de ensalada y cubiertos de tahini, quizá algo muy duritos los falafel, pero no sé como son realmente en el Medio Oriente.
El hummus estaba rico, pero todos los hummus son ricos, no? El dip de berenjena me encantó, no identificaba bien los sabores, pero estaba delicioso. A Paola le gustó el plato de papas guisadas en salsa roja, a mí no. El pancito con carne estaba rico, cuando le ponías el yogurt encima era ganador. El yogurt en sí era bien espeso, con un sabor bastante agudo, no me gustó para comerme un plato solo de él, como haría con el griego, pero me si para mezclar con los otros platos. La empanada de carne está simplona, la masa era ok, pero el relleno era como carne y ya, sin ajo, ni pimienta ni nada. El arroz con lentejas y cebollas caramelizadas fue mi favorito, era un apelmasamiento de granos con sabor dulzón, nada lindo, puro sabor.
Después de terminar todo eso pedimos postre, Paola quiso un flan de la casa, bien grande. Yo pedí una Noche Libanesa, era una cremita tipo maicena sabor a rosa con un sutil dulzor y cubierta de pistachos. Se veía poquita pero me llenó, estaba un poco empalagosa al final, pero no podía dejar de comerla! Yo la mejoraría tostando los pistachos o caramelizándolos para agregarle textura. Para acompañar eso pedimos una jarra de té libanés, era un tetera de té negro con yerbabuena, casi que no sabía a nada, pero estaba ok.
La decoración del lugar es bastante horrible, pero al menos vemos a una colombianita rubia muy feliz que intenta bailat belly dance…
El servicio fue excepcional, nuestra mesera era super atenta, nunca se equivocó y estaba de muy buen humor. Las otras personas con las que nos topamos también eran super amables, eso es algo importante en un restaurante.
Tienen perfil en Degusta, Twitter y Facebook, para que puedas hacer reservas.
Personalmente lo recomiendo, si alguien quiere ir, yo lo acompaño :D